SEATTLE — No hubo necesidad de esperar los fuegos artificiales del 4 de julio en el Noroeste del Pacífico: Randy Arozarena se encargó de encender la celebración temprano con un grand slam que encaminó la aplastante victoria de los Seattle Mariners por 11-0 sobre los Toronto Blue Jays, en el T-Mobile Park.
Arozarena, el protagonista absoluto
El cubano-mexicano conectó su quinto jonrón de la temporada en la tercera entrada, un batazo monumental por el jardín izquierdo que vació las bases y desató la euforia de los aficionados. Con ese swing, Arozarena consolidó su papel como uno de los motores ofensivos del equipo y elevó su promedio en los últimos diez juegos por encima de .300.
Dominio total desde la lomita
El abridor Luis Castillo fue igualmente protagonista, lanzando siete entradas sin permitir carreras y ponchando a nueve rivales. Su control y velocidad mantuvieron a raya a la ofensiva canadiense, que apenas conectó tres imparables en toda la noche.
El bullpen, encabezado por Matt Brash y Andrés Muñoz, completó la blanqueada con autoridad.
Ofensiva despierta y ambiente festivo
Además del grand slam de Arozarena, Julio Rodríguez y Cal Raleigh aportaron cuadrangulares solitarios, mientras Ty France impulsó dos carreras con un doble en el sexto inning. La ofensiva de Seattle lució sincronizada y agresiva, acumulando 14 hits en total.
El público celebró con entusiasmo cada jugada, en una noche que combinó béisbol de alto nivel y ambiente patriótico por el Día de la Independencia.
Seattle toma impulso en la división
Con esta victoria, los Marineros consolidan su posición en la División Oeste de la Liga Americana, mostrando equilibrio entre poder ofensivo y solidez en el pitcheo. Arozarena, por su parte, reafirma su condición de líder emocional y técnico dentro del clubhouse.
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