MOSCÚ — El gobierno ruso anunció una prohibición total a la exportación de diésel, una medida de emergencia que llega después de que ataques con drones ucranianos golpearan múltiples refinerías y provocaran una escasez generalizada de combustible en casi todo el país. La decisión, comunicada por el vice primer ministro Alexander Novak en una reunión televisada junto a Vladimir Putin, busca redirigir el suministro al mercado interno en medio de una crisis que se agrava día a día .
Una crisis que ya afecta a casi todas las regiones de Rusia
La prohibición amplía una restricción previa que solo afectaba a comerciantes y ahora incluye también a los productores, abarcando la totalidad del mercado ruso de diésel . Aunque Novak aseguró esta semana que el país estaba “completamente abastecido”, las imágenes de largas filas de vehículos en gasolineras revelan una realidad distinta: 83 regiones han sufrido escasez o interrupciones en el suministro, con estaciones que han impuesto racionamiento y clientes enfrentando esperas de hasta 18 horas
Los ataques ucranianos también han alcanzado instalaciones en Crimea, donde imágenes satelitales muestran una disminución notable de luz eléctrica nocturna respecto al año pasado, evidencia del impacto en la infraestructura energética .
Un golpe al mercado global en el peor momento
La medida llega cuando el mercado energético mundial ya enfrenta una situación extremadamente delicada. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán parece estar al borde del colapso, lo que aumenta el temor a un cierre casi total del estrecho de Ormuz, por donde antes transitaba una quinta parte del petróleo mundial .
Además, Estados Unidos reimpuso sanciones al petróleo iraní, reduciendo aún más la oferta global disponible .
Analistas advierten que la prohibición rusa podría ser un nuevo impulso para el aumento de los precios del diésel, que ya se dispararon casi 13% tras el anuncio, aunque luego retrocedieron ligeramente .
Impacto internacional: Turquía, Brasil y Europa en alerta
Rusia es el segundo mayor exportador de diésel del mundo, detrás de Estados Unidos, y sus principales compradores —Turquía y Brasil— deberán buscar barriles alternativos en Medio Oriente, India o competir directamente con Europa por el suministro estadounidense.
Aunque algunos expertos creen que la prohibición podría ser de corta duración debido al alto costo de renunciar a ingresos por exportación, su impacto inmediato ya se siente en los mercados internacionales .
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