CARACAS — El Gobierno de Venezuela logró acceder a US$ 346 millones de sus propios recursos que permanecían congelados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde 2019, con el fin de financiar la reconstrucción y atención humanitaria tras los devastadores terremotos del 24 de junio, informó la presidenta encargada Delcy Rodríguez .
Fondos para la recuperación nacional
Rodríguez explicó que el dinero será destinado al proceso de recuperación y reconstrucción del país, incluyendo vivienda, infraestructura y servicios esenciales.
“Esto permitirá apoyar a las familias afectadas en vivienda, infraestructura, servicios esenciales, entre otros requerimientos”, señaló en su cuenta de Telegram.
La mandataria agradeció el respaldo de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y de las instituciones que facilitaron el acceso a los fondos.
El papel del FMI y la reanudación de relaciones
La portavoz del FMI, Julie Kozack, confirmó que el organismo había mantenido conversaciones con Caracas para descongelar los recursos y permitir su uso en la atención de la emergencia.
“Hemos estado trabajando con las contrapartes para facilitar el acceso a los propios recursos de Venezuela en el Fondo”, dijo Kozack.
La relación entre Venezuela y el FMI había quedado suspendida en 2019, cuando parte de la comunidad internacional desconoció al gobierno de Nicolás Maduro. El vínculo se restableció en abril de 2026, tres meses después de la captura de Maduro en un operativo militar estadounidense.
Una tragedia de gran magnitud
Los terremotos dejaron más de 5.000 muertos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda, según el último reporte oficial. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que los daños económicos equivalen al 6 % del PIB venezolano.
Apertura internacional y cooperación
Desde que asumió el cargo en enero, Rodríguez ha restablecido relaciones con Estados Unidos y otros países, buscando atraer inversión y apoyo internacional. Tras los sismos, agradeció la ayuda humanitaria y el envío de rescatistas por parte de gobiernos extranjeros.
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