PUEBLA — En una noche de tensión, errores y reacción tardía, Chivas logró rescatar un empate 1-1 en su visita al Estadio Cuauhtémoc, evitando una derrota que parecía inminente durante buena parte del encuentro. El equipo tapatío, que venía de mostrar irregularidad en el Apertura 2026, encontró en los minutos finales el carácter que le había faltado en el trámite del partido.
Puebla golpeó primero y controló el ritmo
El conjunto poblano aprovechó las desatenciones rojiblancas y abrió el marcador en la primera mitad, tomando ventaja y obligando a Guadalajara a remar contracorriente. Chivas tardó en asentarse, sufrió en la recuperación y permitió que los locales manejaran el ritmo con comodidad durante largos lapsos del encuentro.
El Rebaño reaccionó tarde… pero reaccionó
Cuando parecía que el partido se escapaba, Roberto “Piojo” Alvarado apareció para firmar el gol del empate en la recta final, culminando una jugada que nació por insistencia y presión alta del equipo. El tanto cayó como un alivio para un Guadalajara que había batallado para generar peligro claro y que necesitaba urgentemente sumar.
Un punto que sabe a respiro
Aunque el empate deja dudas sobre el funcionamiento colectivo, también representa un pequeño impulso anímico para Chivas, que deberá corregir rápido si quiere mantenerse competitivo en el torneo. El Rebaño evitó la derrota, pero el rendimiento sigue lejos de su mejor versión.
REDACCION
