WASHINGTON — La Corte Suprema de Estados Unidos emitió este martes un fallo que favorece a la administración de Donald Trump en una prolongada disputa sobre libertad de expresión presentada por un grupo de jueces de inmigración, cerrando la puerta —al menos por ahora— a que su demanda avance en tribunales federales.
El Supremo revierte al tribunal de apelaciones
En una opinión sin firma, el máximo tribunal desestimó la decisión del Cuarto Circuito, que había permitido que la demanda siguiera su curso. La Corte sostuvo que los tribunales federales no deben actuar como “comisiones itinerantes” que buscan casos para corregir, una cita textual del fallo .
Los magistrados concluyeron que el tribunal inferior “perdió de vista esos principios” al permitir que el caso avanzara sin que los jueces de inmigración agotaran primero los mecanismos administrativos internos . No hubo votos disidentes.
El juez Clarence Thomas presentó una opinión concurrente, respaldada por Amy Coney Barrett, subrayando que las leyes solo cambian cuando el Congreso las modifica, no cuando los jueces reinterpretan su propósito .
El origen del caso: ¿pueden los jueces hablar en público?
La demanda fue presentada por el antiguo sindicato que representaba a los jueces de inmigración, quienes forman parte del Departamento de Justicia. El sindicato argumentó que una política interna —vigente desde el primer mandato de Trump y luego modificada bajo Biden— les prohíbe hablar públicamente, a título personal, sobre inmigración o sobre la agencia que los emplea, violando su derecho a la Primera Enmienda .
La pregunta central ante la Corte era si estos jueces podían acudir directamente a un tribunal federal o si debían primero presentar su reclamo ante una agencia independiente de la función pública, encargada de revisar disputas laborales de empleados federales .
El debate sobre las vías administrativas
El Cuarto Circuito había cuestionado si esa vía administrativa seguía disponible, dado que la administración Trump desmanteló varias de esas agencias durante su primer mandato . Por ello ordenó al tribunal de distrito investigar más a fondo los hechos, lo que llevó al Gobierno a apelar ante la Corte Suprema en diciembre Página actual.
El caso ya había llegado al Supremo el año pasado por la vía de urgencia: entonces, los magistrados permitieron que la demanda continuara, pero advirtieron que podrían intervenir si el tribunal de primera instancia ordenaba la fase de descubrimiento de pruebas .
¿Qué implica el fallo?
El fallo no resuelve el fondo del reclamo sobre libertad de expresión, pero sí establece que los jueces de inmigración deben acudir primero a los canales administrativos antes de llevar su caso a tribunales federales. Esto representa una victoria procesal para la administración Trump, que buscaba frenar la demanda.
REDACCION
