WASHINGTON — A un año de que el Gobierno de Estados Unidos impusiera aranceles generalizados a los automóviles importados, la estrategia no ha logrado el objetivo central: que las grandes armadoras muden su producción al territorio estadounidense. Salvo Toyota, que anunció recientemente que trasladará parte del ensamblaje de la Tacoma desde México a Texas, la industria mantiene una postura de cautela y prefiere absorber los costos antes que invertir miles de millones en nuevas plantas.
Toyota, la excepción que confirma la regla
La automotriz japonesa producirá la mitad de sus camionetas Tacoma en una planta ampliada en San Antonio, donde ya fabrica la Tundra y la Sequoia . El presidente Donald Trump celebró el movimiento como prueba de que “los aranceles están funcionando” , aunque Toyota aclaró que su decisión responde a objetivos estratégicos de largo plazo, no a la política arancelaria .
Por qué las armadoras no se mueven
La mayoría de los fabricantes prefiere pagar aranceles antes que construir nuevas instalaciones en EE.UU., un proceso que requiere años y enormes inversiones . El 46% de los autos vendidos en el país en 2025 fueron importados, apenas un descenso respecto al año previo.
Expertos del sector advierten que levantar una planta “por capricho sería una locura” y que, ante la incertidumbre política, lo más seguro es no modificar la infraestructura existente .
El T‑MEC, otro factor de tensión
La renegociación del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá preocupa a la industria, que depende de la libre circulación de autopartes en Norteamérica . Trump incluso ha sugerido abandonar el pacto si no se realizan cambios sustanciales, lo que genera temor entre las empresas.
Aranceles que golpean las ganancias
Las armadoras han pagado cifras históricas en aranceles:
- Toyota: US$ 8.400 millones en su último ejercicio fiscal
- General Motors: US$ 3.100 millones en 2025
- Ford: US$ 1.000 millones
Aun así, continúan importando vehículos, pues los costos laborales en EE.UU. son más altos y la demanda sigue fuerte .
Perspectiva a futuro
Incluso con aranceles elevados, los fabricantes consideran que no tiene sentido modificar su producción en función de políticas que pueden cambiar más rápido de lo que se tarda en construir una fábrica . Por ahora, la industria automotriz mantiene su estrategia: absorber costos, ajustar líneas de importación y esperar mayor claridad política antes de tomar decisiones estructurales.
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