WASHINGTON — En medio de la escalada militar con Irán y del aumento de tensiones en el estrecho de Ormuz, fuentes del Pentágono confirmaron que las fuerzas estadounidenses están listas para reimponer un bloqueo naval si Teherán intensifica sus ataques o intenta cerrar la ruta marítima más estratégica del mundo.
La medida, que ya se aplicó parcialmente a finales de febrero, busca garantizar el flujo de petróleo y evitar un impacto económico global. Funcionarios militares señalaron que el plan está “totalmente operativo” y puede activarse en cuestión de horas si la Casa Blanca lo ordena.
Un estrecho bajo presión constante
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, ha sido escenario de múltiples incidentes desde que Irán advirtió que podría interrumpir el tránsito marítimo en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes.
En los últimos días, drones iraníes han hostigado embarcaciones comerciales y se han registrado nuevos intercambios de fuego entre fuerzas de ambos países, lo que ha elevado la preocupación internacional.
El plan estadounidense: patrullaje, escoltas y control de rutas
De acuerdo con analistas consultados por CNN, el bloqueo que Washington evalúa no sería un cierre total, sino un control reforzado de rutas, con:
- Patrullajes permanentes de destructores y fragatas.
- Escoltas armadas para buques petroleros.
- Intercepción de embarcaciones sospechosas vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní.
- Supervisión aérea con drones y aviones de reconocimiento.
El objetivo es impedir que Irán utilice lanchas rápidas, minas o drones explosivos para obstaculizar el tránsito.
La Casa Blanca: evitar una crisis energética global
El presidente Donald Trump ha insistido en que Estados Unidos no permitirá que Irán cierre el estrecho, advirtiendo que un bloqueo total provocaría “una catástrofe económica mundial”. El repunte reciente de los precios del petróleo —más del 3 % en un solo día— ha reforzado la urgencia de mantener la vía abierta.
La respuesta iraní: advertencias y desafío
Irán ha acusado a Washington de “agresión” y ha advertido que cualquier intento de bloqueo será considerado un acto de guerra. Teherán sostiene que tiene capacidad para responder con ataques a bases estadounidenses en la región y a embarcaciones aliadas.
Un escenario que puede escalar rápidamente
Expertos en seguridad marítima señalan que la situación podría deteriorarse en cuestión de horas si ocurre un incidente mayor. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, ha pedido contención y ha instado a ambas partes a evitar acciones que puedan desencadenar un conflicto regional.
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