Un pequeño bloque de senadores republicanos lanzó una inusual reprimenda al presidente Donald Trump, apenas días después de la operación estadounidense para destituir al líder de Venezuela, al votar a favor de avanzar una resolución que restringiría el uso futuro de la fuerza militar de Estados Unidos en ese país sin la aprobación del Congreso.
En la votación celebrada el jueves, cinco senadores republicanos se unieron a todos los demócratas del Senado para permitir que la iniciativa avance hacia una votación definitiva. La resolución busca limitar los poderes presidenciales en un conflicto que se ha intensificado rápidamente y cuyo alcance preocupa a sectores de ambos partidos.
El resultado sorprendió incluso a algunos legisladores demócratas, quienes reconocieron que existía incertidumbre sobre cuántos republicanos estarían dispuestos a romper filas con la Casa Blanca.
Se prevé que la votación final tenga lugar la próxima semana y requerirá al menos 51 votos para su aprobación en el Senado. No obstante, la iniciativa aún deberá atravesar el proceso de enmiendas, y su respaldo definitivo no está garantizado.
Hasta ahora, el ejercicio legislativo había sido considerado principalmente un mensaje político, impulsado por los demócratas y por el senador republicano Rand Paul, de Kentucky, coautor de la resolución, con el objetivo de obligar a los legisladores republicanos a expresar su respaldo —o desacuerdo— frente a una Casa Blanca cada vez más envalentonada en política exterior.
Sin embargo, al haber alcanzado el apoyo mínimo necesario de senadores republicanos, la propuesta deja de ser simbólica y se perfila como una amenaza real al alcance del poder de guerra de Trump, reavivando el debate constitucional sobre el equilibrio entre el Ejecutivo y el Congreso en decisiones militares.
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