El derrame de petróleo en Veracruz y Tabasco es un desastre ambiental y económico. La mancha de crudo se extendió 170 km, afectando 16 sitios costeros, incluyendo playas, lagunas y manglares. La pesca y el turismo, vitales para comunidades como Pajapan y Paraíso, están en riesgo. Se reportan daños a la fauna marina y redes de pescadores. Pemex niega responsabilidad, pero las comunidades exigen respuestas y apoyo. Es urgente una acción coordinada para limpiar y proteger el ecosistema.
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