El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que Washington tenía objetivos militares en Irán listos para ser atacados —incluidos puentes e instalaciones eléctricas— en caso de que no se hubiera alcanzado el alto el fuego anunciado el martes.
En una rueda de prensa, Hegseth fue consultado sobre la advertencia del presidente Donald Trump, quien horas antes había dicho que “toda una civilización” podría desaparecer si no se lograba un acuerdo. El secretario confirmó que la amenaza era real: “Teníamos un objetivo fijado, listo para atacar, que incluía infraestructura, puentes y centrales eléctricas”.
Según Hegseth, Irán era plenamente consciente de la capacidad militar estadounidense y esa presión fue determinante para llevar a Teherán a la mesa de negociación. Aseguró que la postura firme de Trump —incluida la advertencia de que EE.UU. podría “arrebatar” a Irán su capacidad de exportar energía— fue lo que finalmente impulsó a los iraníes a aceptar una tregua de dos semanas.
“Ese tipo de amenaza fue lo que los llevó al punto en que dijeron: ‘De acuerdo, queremos cerrar este trato’”, explicó Hegseth, subrayando que la ofensiva planificada habría sido ejecutada “con impunidad” por las fuerzas estadounidenses.
REDACCION
