Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que llevaron a cabo el mayor ataque coordinado en el Líbano desde el inicio de la guerra, alcanzando más de 100 centros de mando y bases militares de Hezbollah en Beirut, el valle de Beqaa y el sur del país.
En un comunicado, el ejército afirmó que gran parte de la infraestructura atacada estaba ubicada en zonas densamente pobladas, acusando a Hezbollah de utilizar a civiles libaneses como “escudos humanos”. Las FDI añadieron que continuarán operando “con firmeza” para impedir ataques contra la población israelí.
La ofensiva se produjo horas después de que la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu aclarara que el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán no incluye al Líbano, lo que deja abierto el frente contra Hezbollah pese a la tregua regional.
El impacto humanitario en el Líbano sigue en aumento. Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 1.530 personas han muerto, entre ellas 130 niños, y miles han resultado heridas desde que comenzaron los bombardeos israelíes.
REDACCION
