Ucrania lanzó una serie de ataques coordinados con drones contra refinerías y terminales petroleras rusas durante la noche del sábado al domingo, en una operación que coincidió con la decisión de Estados Unidos de otorgar a Moscú una nueva exención para vender petróleo sancionado.
Objetivos alcanzados en varias regiones de Rusia
Según Robert “Madyar” Brovdi, comandante de las fuerzas de drones ucranianas, los ataques impactaron:
- Las refinerías de Novokuybyshevsk y Syzran (región de Samara).
- La terminal petrolera de Tikhoretsk (Krasnodar).
- El puerto de Vysotsk (mar Báltico).
- Un depósito de petróleo en Sebastopol, en la Crimea ocupada.
Las autoridades regionales rusas confirmaron incendios y daños en varias instalaciones, aunque el Ministerio de Defensa aseguró que sus defensas aéreas interceptaron 258 drones durante la noche.
Respuesta directa a la exención estadounidense
Brovdi afirmó que los ataques fueron una reacción al permiso otorgado por Washington, que permite a Rusia seguir exportando crudo sancionado por vía marítima hasta el 16 de mayo. El comandante acusó a EE.UU. de “cinismo”, asegurando que la medida tiene un “alto costo en vidas ucranianas”.
La administración estadounidense justificó la exención como un intento de contener el alza global en los precios del petróleo, en medio de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán.
Impacto económico y político
- El enviado especial de Vladimir Putin señaló que la extensión afectará 100 millones de barriles adicionales de crudo ruso.
- La Agencia Internacional de Energía reportó que los ingresos energéticos de Rusia casi se duplicaron en marzo, alcanzando US$19.000 millones.
Los ataques ucranianos se producen en un contexto donde la infraestructura petrolera rusa se ha convertido en un objetivo estratégico para limitar la capacidad financiera de Moscú en la guerra.
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