Entretenimiento

El K-pop es más popular que nunca… y también menos coreano: la industria entra en su quinta generación

El regreso monumental de BTS en marzo —su primer concierto tras casi cuatro años de pausa por el servicio militar— no solo reactivó a la banda más influyente del planeta: también reavivó un debate central en la industria musical global. El K-pop, convertido en un fenómeno multimillonario y un motor del poder blando surcoreano, atraviesa una transformación profunda: su expansión global lo está volviendo cada vez menos coreano.

Una industria que ya no se parece a la de 2013

Expertos citados por CNN señalan que el género ha entrado en su quinta generación, marcada por una ambición global sin precedentes. Algunos ejemplos lo ilustran:

  • El nuevo miniálbum de Blackpink, Deadline, está casi por completo en inglés.
  • Grupos debutan fuera de Corea, con integrantes sin vínculos con el país.
  • Productores, coreógrafos y compositores provienen de múltiples regiones del mundo.

La pregunta que surge es inevitable: ¿sigue siendo K-pop si no es coreano?

Un género diseñado para la exportación desde sus orígenes

El K-pop nació con vocación internacional. Desde los años 90, grupos como H.O.T. o S.E.S. eligieron nombres fáciles de recordar para audiencias angloparlantes. En los 2000, las agencias comenzaron a reclutar miembros extranjeros y a entrenar a los artistas en varios idiomas para conquistar mercados como Japón, China y el sudeste asiático.

Hoy, esa estrategia se ha intensificado: el K-pop es una entidad híbrida, con talento multinacional y procesos creativos globalizados.

La “metodología K-pop”: más que idioma o nacionalidad

El caso del grupo estadounidense Katseye, creado por HYBE y Geffen Records, resume la discusión. Cantan en inglés y sus integrantes son de diversas nacionalidades, pero fueron formadas bajo el sistema de entrenamiento K-pop: competencia feroz, estética cuidada, identidad visual, narrativa emocional y una maquinaria de fans altamente organizada.

Para muchos expertos, lo que define al K-pop no es el idioma, sino su método de producción, su estética y su relación con los fans.

Un negocio global que no deja de crecer

Entre 2019 y 2024, las cuatro mayores agencias —HYBE, YG, SM y JYP— triplicaron sus ingresos, alcanzando los US$ 3.000 millones. La demanda sigue en ascenso:

  • BTS agotó 41 conciertos en estadios en Norteamérica, Europa y Reino Unido.
  • Su álbum Arirang registró 641.000 unidades en su primera semana, el mayor debut de un grupo desde 2014.

¿Qué viene ahora?

Los analistas anticipan que el sonido del K-pop se moverá hacia el hyperpop, con ritmos más rápidos y fragmentos diseñados para viralizarse en redes sociales. También prevén una competencia más intensa en un mercado saturado, donde no será fácil replicar el fenómeno BTS.

Pero la pregunta de fondo persiste: ¿Puede el K-pop seguir creciendo si pierde parte de su esencia coreana?

Algunos fans creen que no; otros celebran su expansión global. Los expertos, sin embargo, coinciden en algo: el K-pop es una máquina de innovación, y su evolución parece imparable.

REDACCION

Artículos Recientes

Primer Encuentro Nacional de Artesanos 2025  del 24 al 28 de diciembre en el Parque Soria.

contacto

“One Battle After Another” arrasa en los Oscar 2026 y se consagra como la gran ganadora de la noche

Guillermo Sedas

Javier Bardem denuncia la “masculinidad tóxica” y menciona a Trump, Putin y Netanyahu en un encendido discurso en Cannes

Martha Diego

Deja un Comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Aceptar Leer más

Privacy & Cookies Policy