SAN JOSÉ LAS LÁGRIMAS, GUATEMALA — El Gobierno de Guatemala desplegó este martes un operativo militar reforzado en la frontera con Honduras, un día después de que una incursión armada dejara un campesino muerto y 12 viviendas destruidas en una comunidad rural del departamento de Chiquimula. La acción fue confirmada por el Ejército y el presidente Bernardo Arévalo.
La incursión: 20 vehículos y disparos en plena comunidad
El ataque ocurrió en el caserío San José Las Lágrimas, cuando una columna de 20 vehículos agrícolas procedentes de Honduras irrumpió disparando contra la población, según el ministro de Defensa, Henry Sáenz. El hecho dejó 12 casas destruidas, algunas incendiadas, y un hombre fallecido.
Una de las habitantes, Juaquina García, relató que los agresores ordenaron a los vecinos abandonar sus hogares:
“Nos dijeron que ya no nos querían ver más aquí… cuando pasamos frente a la iglesia íbamos llorando porque vimos patente la cara de la muerte”.
Guatemala despliega infantería y fuerzas especiales
Tras el ataque, el Ejército intensificó patrullajes a pie y en motocicleta, instaló puestos de control y brindó asistencia médica a pobladores afectados por crisis nerviosas.
El ministro Sáenz confirmó el envío de soldados de infantería y fuerzas especiales kaibiles para estabilizar la zona de manera permanente.
El presidente Arévalo explicó que la incursión fue repelida con fuego por las fuerzas guatemaltecas, lo que provocó la huida de los atacantes. Aseguró que la violencia en la frontera está ligada a actividades de narcotráfico.
¿Narcotráfico o conflicto de tierras?
Aunque el Gobierno vincula el ataque al crimen organizado, líderes comunitarios sostienen que el trasfondo es un conflicto histórico por tierras que data de la década de 1980.
Eduardo Noé Sánchez, representante local, afirmó que la finca en disputa —de 12 caballerías— está bajo administración del Ministerio de Defensa y en proceso de adjudicación por el Fondo de Tierras. Pidió al presidente intervenir para que el juez responsable emita una resolución definitiva.
Una frontera bajo tensión
El incidente reaviva las preocupaciones sobre la seguridad en la frontera Guatemala–Honduras, una zona donde confluyen rutas del narcotráfico, disputas agrarias y presencia de grupos armados.
Las autoridades mantienen el despliegue militar mientras continúan las investigaciones.
REDACCION
