Estados Unidos amplió sus indagatorias sobre presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y el crimen organizado, y ahora mantiene bajo investigación a Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal Anaya, mandatario de Tamaulipas, según un reporte publicado por Los Angeles Times.
Washington habría retirado sus visas mientras avanzan las pesquisas
El diario estadounidense señala que ambos gobernadores habrían perdido sus visas en el marco de investigaciones relacionadas con posibles nexos con estructuras criminales. La estrategia forma parte de una nueva línea de acción del gobierno de Donald Trump, enfocada no solo en perseguir a los cárteles, sino también a funcionarios sospechosos de colaborar con ellos.
Pese a la supuesta cancelación, el medio afirma que ambos mandatarios han podido ingresar a territorio estadounidense mediante permisos especiales utilizados en casos de cooperación con autoridades.
Los señalamientos: huachicol y vínculos criminales
De acuerdo con el reporte, la investigación contra Américo Villarreal estaría relacionada con el tráfico ilegal de combustible (huachicol), mientras que la de Alfonso Durazo apuntaría a presuntos nexos con grupos criminales.
Estas indagatorias se suman al reciente caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado en EE.UU. por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Gobiernos estatales rechazan las acusaciones
El gobierno de Sonora negó categóricamente la información publicada por Los Angeles Times. La titular del Sistema Estatal de Comunicación Social, Paloma Terán, aseguró que Durazo sí cuenta con visa vigente y que no ha sido notificado de investigación alguna.
En Tamaulipas, el coordinador de Comunicación Social, Gerardo Algarín, también rechazó las afirmaciones, calificándolas como rumores sin evidencia verificable.
Sheinbaum cuestiona la postura de Washington
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a ambos gobernadores aclarar el supuesto retiro de sus visas, pero volvió a cuestionar el interés de Estados Unidos en difundir este tipo de información mediante filtraciones. La mandataria advirtió que estas acciones pueden interpretarse como injerencia en asuntos internos y recordó que corresponde a las instituciones mexicanas determinar responsabilidades.
Un nuevo foco de tensión bilateral
El reporte advierte que esta estrategia podría incrementar las fricciones diplomáticas entre ambos países, especialmente en un contexto donde se aproxima la revisión del T-MEC.
Mientras Washington endurece su postura frente a presuntos vínculos entre políticos y organizaciones criminales, México insiste en defender su soberanía y rechaza cualquier presión externa sobre decisiones judiciales o políticas.
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