Las autoridades iraníes confirmaron que cuatro bancos estatales fueron blanco de un ciberataque limitado este fin de semana, lo que provocó interrupciones temporales en sus servicios, aunque sin comprometer la información de los clientes. El incidente ocurre en un contexto de restricciones severas de internet en el país desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Un ataque “limitado” sin filtración de datos
El secretario del Consejo de Coordinación Bancaria de Irán, Alireza Gheytasi, informó que las investigaciones técnicas determinaron que la interrupción fue causada por un ciberataque de alcance reducido. Las autoridades aseguraron que:
- No hubo acceso no autorizado a cuentas o información sensible
- No se produjo ninguna filtración de datos
- Los protocolos de protección se activaron de inmediato
Estas afirmaciones están respaldadas por la comunicación oficial citada en la página consultada .
Cuatro bancos afectados
Los bancos que sufrieron la interrupción fueron:
- Bank Melli
- Bank Tejarat
- Bank Saderat
- Banco de Desarrollo de Exportaciones de Irán
Según las autoridades, la mayoría de los servicios ya fue restablecida, y se espera que el resto vuelva a operar con normalidad este lunes, aunque podrían persistir algunas fallas menores .
Un país con internet restringido
El ataque ocurre mientras Irán mantiene una de las restricciones de internet más severas de su historia reciente, con conectividad limitada desde el inicio de la guerra regional. Estas restricciones han dificultado:
- Las tareas cotidianas de la población
- Las operaciones bancarias
- La comunicación con familiares dentro y fuera del país
Este contexto fue señalado explícitamente por las autoridades y medios estatales .
Un incidente menor, pero en un momento crítico
Aunque el ataque fue limitado, su impacto simbólico es significativo:
- Afecta a instituciones financieras clave
- Ocurre en plena tensión regional
- Se da en un país con infraestructura digital ya debilitada por las restricciones
Las autoridades insisten en que el sistema bancario permanece seguro, pero el episodio subraya la vulnerabilidad tecnológica de Irán en medio del conflicto.
REDACCION
