MAR MUERTO — En el lugar más bajo del planeta, a 427 metros bajo el nivel del mar, el mar Muerto continúa encogiéndose a un ritmo alarmante: 1,2 metros por año, según expertos consultados por CNN . Lo que alguna vez fue un lago icónico y estable hoy retrocede sin pausa, dejando tras de sí sumideros, costas cubiertas de sal y un paisaje que cambia tan rápido que incluso los habitantes locales hablan de un “desastre que avanza a un ritmo vertiginoso” .
Un ecosistema único que se desmorona
El mar Muerto es casi diez veces más salado que el océano, lo que permite flotar sin esfuerzo en su superficie . Pero su singularidad está en riesgo: en las últimas cinco décadas, su superficie se ha reducido en un tercio .
A medida que el agua retrocede, aparecen socavones que han obligado a cerrar playas enteras, como el histórico balneario de Ein Gedi, hoy abandonado y rodeado de cráteres que se abren sin previo aviso .
Sumideros y costas fantasma: señales del colapso
Los sumideros se forman cuando el agua dulce se filtra bajo tierra y disuelve antiguas capas de sal, provocando derrumbes repentinos. Hoy existen más de 6.000 socavones alrededor del mar Muerto, una amenaza directa para residentes, turistas y negocios locales .
Jake Ben Zaken, capitán de barco y guía turístico, ha visto cómo la costa avanza 7,5 metros por año, obligándolo a cambiar de muelle y a revisar cada día si un nuevo socavón podría dejarlo sin trabajo de un momento a otro .
Las causas: desvío de ríos, industria y cambio climático
El retroceso del mar Muerto no es un fenómeno natural inevitable. Tres factores principales lo explican:
- Desvío del río Jordán El río, que antes aportaba 1.300 millones de m³ de agua al año, hoy solo entrega 100 millones debido a represas y desvíos en Israel, Siria y Jordania .
- Extracción industrial de minerales Desde los años 70, empresas israelíes y jordanas bombean agua hacia estanques de evaporación para obtener potasa y magnesio, acelerando la pérdida de volumen del lago .
- Cambio climático Sequías más intensas y lluvias menos frecuentes agravan el descenso del nivel del agua, incluso sin intervención humana directa .
Planes para salvarlo: ideas grandes, avances pequeños
A pesar de la urgencia, las soluciones avanzan lentamente:
- Proyecto Mar Rojo–Mar Muerto: Un plan para bombear agua desde el mar Rojo y reabastecer el mar Muerto. Aunque estudios indican que podrían añadirse 600 millones de m³ sin daños ambientales, el proyecto está estancado por costos y tensiones regionales .
- Restaurar el río Jordán: Requiere reducir desvíos y liberar más agua, pero la demanda hídrica en la región hace que el plan sea difícil de implementar .
- Regular la industria minera: Algunos expertos piden detener el bombeo; otros, reducirlo y cobrar tarifas por uso del agua en los nuevos contratos de concesión que entrarán en vigor en 2030 .
Un futuro incierto
Organizaciones ambientales advierten que ya no es posible recuperar el nivel histórico del mar Muerto; el objetivo realista es detener su deterioro antes de que el ecosistema colapse por completo .
Mientras tanto, quienes viven y trabajan en sus orillas conviven con la incertidumbre diaria de un paisaje que se transforma a una velocidad inquietante.
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