El líder norcoreano Kim Jong Un destituyó a un viceprimer ministro tras responsabilizarlo por fallas en un proyecto de modernización industrial, en una señal de endurecimiento disciplinario dirigida a altos funcionarios antes del próximo congreso del Partido de los Trabajadores, el primero en cinco años.
La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) informó este martes que Kim destituyó a Yang Sung Ho, viceprimer ministro a cargo de la industria de construcción de maquinaria, por provocar una “confusión innecesaria provocada por el hombre” durante los trabajos de modernización del Complejo de Máquinas de Ryongsong, ubicado en el noreste del país.
Durante un discurso pronunciado el lunes, con motivo de la finalización de la primera etapa del proyecto, Kim afirmó que la obra generó “una cantidad no pequeña de pérdidas económicas” debido a la irresponsabilidad e incompetencia de algunos funcionarios. Según KCNA, el mandatario recordó que ya había criticado a Yang en una reunión partidista en diciembre y que, tras observar su desempeño, concluyó que carecía de sentido de responsabilidad.
“Para decirlo de forma más simple, era como una cabra enganchada a un carro de bueyes”, dijo Kim. “¿Podríamos esperar que una cabra tire de un carro de bueyes?”, agregó, calificando el nombramiento como un error en la política de selección de cuadros.
Un método recurrente de control político
La reprimenda pública y el despido de funcionarios es una práctica habitual en el estilo de liderazgo de Kim Jong Un. Según Kwak Gil Sup, director del One Korea Center, esta acción busca incrementar la presión y generar tensión entre los altos mandos, obligándolos a mostrar resultados antes del congreso partidista.
Por su parte, Moon Seong Mook, analista del Instituto de Investigación para la Estrategia Nacional de Corea, sostuvo que los problemas del proyecto industrial responden más a fallas estructurales de la economía norcoreana —como la asignación prioritaria de recursos a los programas de armas— que a errores individuales.
“Kim ha apostado todo a los programas nucleares y de misiles, pero ha gestionado mal la economía. Ahora traslada la responsabilidad a un subordinado”, afirmó Moon.
Economía presionada y expectativas del congreso
La economía norcoreana sufrió un fuerte deterioro durante la pandemia de covid-19. El Banco Central de Corea del Sur estimó que el PIB de Corea del Norte creció 3,7 % en 2024, aunque analistas consideran difícil sostener un crecimiento significativo debido a las sanciones internacionales, la rigidez del modelo económico y el elevado gasto militar.
Kwak señaló que los beneficios de ese crecimiento han favorecido principalmente a la élite gobernante y al sector armamentístico, profundizando la desigualdad interna.
El próximo congreso del Partido de los Trabajadores, que podría celebrarse a finales de enero o en febrero, abordará previsiblemente la situación económica y el desarrollo de armas nucleares. De acuerdo con expertos, Kim podría reforzar su política de cooperación con Rusia y China y definir nuevas estrategias de desarrollo gradual.
Asimismo, analistas internacionales observarán si el líder norcoreano abre la puerta a una reactivación del diálogo con Estados Unidos, especialmente ante la posible visita del presidente estadounidense Donald Trump a Beijing en abril, que podría influir en un eventual acercamiento diplomático.
Moon anticipó que Kim utilizará el congreso para formalizar su estrategia de avanzar simultáneamente en el desarrollo nuclear y convencional, consolidando su actual línea política.
