En su primera homilía de Pascua como líder de la Iglesia católica, el papa León XIV centró su mensaje en la esperanza frente a la guerra, el sufrimiento y la crisis climática, durante la Misa del Domingo de Resurrección celebrada en una abarrotada plaza de San Pedro.
Un mensaje contra la violencia y la indiferencia
El pontífice afirmó que el mensaje de Pascua responde al “grito de dolor” provocado por los abusos contra los más vulnerables, la explotación de la tierra y la devastación de la guerra. Reconoció que, ante tanta injusticia, “a menudo parece que Dios no existe”, pero subrayó que incluso en la oscuridad “algo nuevo siempre brota a la vida”. La resurrección, dijo, recuerda que una nueva creación es posible cada día.
Una Semana Santa marcada por la guerra
La primera Pascua de León XIV transcurre en medio del conflicto en Medio Oriente. El papa ha expresado su esperanza de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encuentre una “vía de salida” para poner fin a la violencia. El Viernes Santo, el pontífice —el primero nacido en Estados Unidos— cargó la cruz durante todo el Vía Crucis en el Coliseo, donde se escucharon oraciones por niños migrantes deportados y advertencias a los líderes mundiales sobre la responsabilidad de sus decisiones.
“Jesús es el rey de la paz”
Durante el Domingo de Ramos, León XIV ya había insistido en que ninguna guerra puede justificarse en nombre de Jesús, afirmando que Cristo “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra”.
Celebración multitudinaria y llamado final a la paz
Miles de fieles se reunieron en una soleada plaza de San Pedro adornada con flores para la Misa de Pascua. Más tarde, el papa ofrecerá su mensaje pascual desde el balcón de la basílica y la tradicional bendición Urbi et Orbi, donde se espera que reitere su llamado a la paz en múltiples idiomas.
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