El presidente ruso Vladimir Putin afirmó esta semana que las fuerzas de Moscú habían tomado por completo una ciudad estratégica en el este de Ucrania, pero imágenes satelitales y reportes independientes contradicen esa versión, mostrando que el frente apenas se ha movido en semanas.
Una declaración sin sustento
Putin aseguró que el ejército ruso había “liberado” la ciudad, presentándolo como un nuevo éxito militar. Sin embargo, analistas y observadores en el terreno señalan que las tropas rusas solo controlan parcialmente la zona, y que los combates continúan en los alrededores.
La afirmación forma parte de una estrategia propagandística para mostrar avances donde casi no los hay, en medio de un conflicto que se ha estancado y que ha cobrado miles de vidas en ambos bandos.
El frente se mueve con lentitud
Los reportes indican que el ejército ruso avanza apenas unos cientos de metros por semana, pese a los enormes recursos desplegados. Las fuerzas ucranianas mantienen posiciones defensivas firmes, apoyadas por sistemas occidentales de artillería y drones.
El artículo subraya que esta lentitud refleja el desgaste extremo de las tropas rusas, que enfrentan falta de municiones, bajas crecientes y moral debilitada.
Contexto político y militar
La declaración de Putin llega en un momento en que el Kremlin busca reafirmar su narrativa de éxito antes de la cumbre de la OTAN, donde el conflicto será tema central. Mientras tanto, Ucrania continúa lanzando ataques de precisión contra infraestructura militar rusa, incluyendo depósitos de combustible y fábricas de armamento.
Conclusión
La supuesta “captura” de la ciudad ucraniana, desmentida por imágenes y fuentes independientes, expone la brecha entre el discurso oficial ruso y la realidad del campo de batalla. El avance de Moscú sigue siendo lento, costoso y sangriento, en una guerra que se prolonga sin señales de resolución cercana.
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